miércoles, 10 de octubre de 2012

Así funcionan los colegios que educan al ritmo de sus estudiantes

Son propuestas escolares a la medida de los alumnos: sin horarios estrictos y sin perder el año. Son pocos los modelos educativos en Colombia que ponen en práctica la filosofía de que los niños deben aprender a su propio ritmo y según sus habilidades. La idea de estos centros es acoger a estudiantes que por sus condiciones particulares no se acomodan a la rigidez del sistema (en el que a todos se les exige lo mismo). Esta tendencia apenas está cogiendo fuerza en el país, pero los escasos ejemplos dan fe de que son posibles otros métodos de enseñanza. 

 Jaime Parra, profesor de la Universidad Javeriana, dice que esa flexibilidad implica experiencias pedagógicas personalizadas, métodos menos rígidos y más interactivos. "Pero ser flexible no significa eliminar requisitos", enfatiza. Es permitirle a un estudiante que no logró adaptarse al sistema escolar tradicional estar en un ambiente que le brinda diferentes posibilidades para avanzar en su proceso.

 La directora de la maestría en pedagogía de la Universidad de La Sabana, Rosa Julia Guzmán, dice que, "tristemente, nuestra educación no tiene al alumno como eje central. Aplica un método de enseñanza, califica y cumple un currículo". El problema es que no todos los niños y jóvenes se acomodan a esta rigidez, ya sea por sus condiciones especiales de aprendizaje, por problemas de comportamiento, por edad o por sus estilos de vida. Por eso han surgido estas propuestas. "En estos sistemas hay acompañamiento para cada estudiante. Y en eso falla el sistema tradicional", recalca Guzmán. Para la psicóloga Annie de Acevedo, "la diferenciación es la respuesta". 

 La clase magistral está destinada a desaparecer y la pedagogía se mueve hacia un modelo que tiene en cuenta el estilo individual de aprendizaje. En Estados Unidos, explica, esta tendencia va en aumento. El rector del colegio Fontán, Julio Fontán, que aplica este modelo, dice que un error común es que el sistema busca que los niños se acomoden al currículo "y cuando no lo hacen, los tildan de problema". Estos son cuatro ejemplos de propuestas pedagógicas alternativas. Potenciar habilidades individuales Calendario flexible, educación individualizada y un profesor encargado exclusivamente del desarrollo emocional y académico del estudiante, es el modelo educativo que propone el colegio Monterrosales, que fue creado hace 4 meses para brindar una opción educativa a estudiantes con necesidades pedagógicas particulares. "Buscamos potencializar las habilidades individuales y un desarrollo integral de nuestros estudiantes", dice Fabiola Rivero, gerente de la institución. Actualmente cuenta con 10 estudiantes de diferentes grados y nueve docentes. Ofrece formación por ciclos. Carrera 15 # 54 - 14. Teléfono: 7568374

 Cuatro ejemplos alternativos

1. Un año escolar en seis meses El colegio Tandem existe hace cinco años, y permite cursar un año escolar en seis meses. Tiene 30 profesores y 70 alumnos. Recibe niños en 'extraedad', con déficit de atención, que han sido víctimas de matoneo o que requieren nivelación académica. También, deportistas de alto rendimiento. "El trabajo es personalizado; tenemos máximo tres estudiantes por clase, aunque también hay sesiones individuales. Cada niño es su propio curso", afirma la directora, Mariana Samper. El colegio Tandem tiene en cuenta el proceso y nivel de cada estudiante, y crea una propuesta educativa a la medida de cada alumno. www.tandem.com.co 

 2. Diseñan su propia forma de aprender En el colegio Uribesco, en Tunja, "los estudiantes aprenden a descubrir su estilo personal de aprendizaje y a disfrutar este proceso", dice Elsa Uribe, la rectora. Hay poca teoría y mucha práctica, horarios flexibles y un máximo de 11 estudiantes por clase. Reciben niños con dificultad en el apren- dizaje. Tel.: 7423292. 

 3. Todo por Internet El Gimnasio Virtual San Francisco Javier es un colegio 'online'. Existe hace 12 años y utiliza las nuevas tecnologías para llegar a los rincones del país y del mundo. Tiene estudiantes en China, Australia y EE. UU., entre otros, y suelen ser hijos de agregados militares o de embajadores. Allí también estudian deportistas y niños con enfermedades terminales. Su rector, Guillermo Cardona, dice que su modelo fomenta valores y alimenta destrezas. "Se atiende de forma individual las 24 horas", dice. www.gimnasiovirtual.edu.co 

 4. Ellos deciden cuándo acaba el curso En el colegio Fontán nadie pierde el año. No hay profesores, ni tableros ni evaluaciones. El rector, Julián Fontán, dice que su modelo -presente en países como España y Chile- le da respuesta al potencial de cada estudiante, que cuenta con la autonomía para desarrollar su plan individual de trabajo. Puede comenzar y terminar el año escolar en cualquier momento. Lo importante es que llegue a la excelencia en su proceso. El alumno no se sienta a recibir contenidos, sino que descubre qué necesita, a dónde quiere llegar y cuáles son las herramientas para alcanzar su objetivo. "Es el autor de todo su proceso educativo, con tecnología y un maestro. Él define su ritmo de aprendizaje", dice Cardona.

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