Boris Pinto*
martes, 20 de diciembre de 2011
Malos profesores o nuevos alumnos: ¿Será preciso renunciar a educar en la era de la cultura automática?
Boris Pinto*
domingo, 13 de noviembre de 2011
El Curso B-Learning MEC y la Política de Calidad
¿Por qué el curso b-learning en Metodología Estudio de Clase se constituye en una posibilidad de cualificación de los docentes en ciencias y matemáticas del país?
El curso b-learning en Metodología Estudio de Clase se convierte en una posibilidad de cualificación de los docentes de los niveles de la básica y media de Matemáticas y Ciencias del país, entre otras cosas, porque con el empleo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y con la implementación de los contenidos y demás recursos en el aula virtual, se rompe con las barreras espacio-temporales que usualmente se tienen en los procesos de formación cuando éstos son llevados a cabo de manera presencial, de igual modo el número de Instituciones Educativas y de docentes que se beneficien con la cualificación será mucho mayor, en la medida en que éstos cumplan con los requerimientos y las exigencias para aprobar el curso. Tampoco se puede desconocer la oportunidad que tendrán las I.E. y los docentes participantes de apropiar elementos conceptuales que permitirá iniciar procesos de investigación en el aula a partir del análisis y del estudio de las prácticas pedagógicas desarrolladas con los estudiantes, permitiendo indagar, planear, desarrollar y reflexionar colectivamente problemáticas inherentes al proceso de enseñanza y aprendizaje de las Matemáticas y Ciencias. El empleo de los encuentros presenciales posibilitará un mayor acercamiento entre los equipos participantes y tener un conocimiento de primera mano de la experiencia construida y potenciar la colaboración entre pares.
Comparte estrategias que contribuyan al desempeño del tutor como formador de docentes.
Sin lugar a dudas con el empleo de los medios y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación al campo educativo se le abren un abanico de oportunidades formativas que le plantean nuevos retos y exigencias a los docentes. Tales exigencias obligan a los profesores a desplegar nuevas habilidades, competencias y estrategias a fin de construir saberes pertinentes y aprendizajes significativos.
Frente a este panorama la enseñanza flexible y el aprendizaje abierto emergen como alternativas para posibilitar estrategias que de alguna manera podrían contribuir con un buen desempeño del tutor en el aula virtual. Algunas de las estrategias que un tutor virtual podría implementar para alcanzar los objetivos propuestos en un curso e-learning o b-learning apuntarían hacia los siguientes aspectos:
· Realizar el seguimiento permanente de cada participante, desde el comienzo hasta el final del curso, a través de la orientación, creación y evaluación de actividades de aprendizaje; favoreciendo la interacción constructiva en el Aula Virtual y proporcionando asistencia técnica y pedagógica en función de las necesidades y las dificultades que se presenten a los estudiantes.
· Entregar devoluciones conceptuales al grupo, por medio de análisis consolidados de sus respuestas, así como las aclaraciones, precisiones y retroalimentaciones individuales a través del portafolio personal del alumno o en su defecto en los espacios y herramientas pertinentes.
· Mantener una interacción constante con los participantes y lograr una comunicación que vaya más allá de lo meramente académico. Para que estas interacciones se den es muy importante la asignación de responsabilidades y roles.
· Propiciar la disminución del anonimato y el establecimiento de una atmósfera de comunidad de aprendizaje. Una de las tares más importantes que deben desarrollar los docentes en la enseñanza flexible en un ambiente virtual de aprendizaje es lograr la participación activa de los estudiantes. El profesor debe estar al tanto para rescatar y destacar las aportaciones de los estudiantes y, a la vez, introducir nuevos retos.
· Estar atento a las posibles situaciones particulares de los estudiantes para darles el tratamiento adecuado. Aunque se haya realizado una buena labor de planificación, hay que atender a circunstancias que son imprevistas, dificultades personales, laborales, o de otro tipo pueden incidir en el cumplimiento por parte de los estudiantes.
· Aportar experiencias al proceso de construcción del conocimiento. La vivencia propia del maestro opera como primer y eficaz ejemplo para el aprendizaje de los estudiantes. La mejor manera de enseñar a aprender es mostrar cómo quien enseña ha logrado construir conocimiento.
Después de esta breve aportación, los invito a seguir reflexionando en este mismo hilo de discusión respondiendo el siguiente interrogante:
¿Qué competencias debe poseer el tutor para proveer una enseñanza flexible?
¿Cuál es el papel del tutor en la integración de la Política de Calidad al desarrollo del curso B –learning?
Con respecto a esta primera pregunta coincido con lo propuesto por Danilo, en el sentido en que el tutor debe conocer tales políticas, comprenderlas y asumirlas para contribuir desde su rol de tutor con el cumplimiento de los parámetros de calidad en los procesos educativos.
El tutor virtual del curso B-learning en la Metodología Estudio de Clases se convierte en un facilitador, en un gestor de procesos de calidad, al hacer parte de un conjunto de acciones propuestas por el M.E.N. que propenden por la transformación de la educación colombiana, en marcados en una educación para innovar y competir en este mundo globalizado e interconectado, proponiendo estrategias de cualificación permanente para los docentes, de tal manera que "los estudiantes aprendan lo que necesitan aprender y que lo sepan aplicar y aprovechar a lo largo de toda su vida".
En conclusión el tutor virtual se convierte en un facilitador, en un gestor de procesos que coadyuven en el cumplimiento de la política de calidad propuesta por el Ministerio de Educación Nacional.
Desde su experiencia ¿Qué estrategias considera eficientes para hacer efectiva la Política de Calidad en una Institución Educativa?
Para hacer efectiva la política de calidad en una institución educativa se pueden emprender las siguientes acciones estratégicas:
1. Conocer y comprender los referentes y lineamientos de la política de calidad propuesta por el M.E.N.
2. Incorporación de la política de calidad en los PEI institucionales acorde con el modelo pedagógico y las necesidades del macro y microcontexto.
3. Revisión del cumplimiento de las políticas de calidad y verificar su efectiva inserción en la vida escolar, en lo relacionado con los lineamientos curriculares, estándares básicos de competencias, evaluación de competencias básicas, competencias ciudadanas, competencias laborales generales, competencias laborales especificas y profesionales, analisis de evaluaciones internas y externas, entre otras.
4. Ajuste del P.E.I. y del modelo pedagógico acorde con los resultados arrojados por la autoevaluación institucional y el análisis de las evaluaciones internas y externas.
5. Formulación de los planes de mejoramiento institucionales.
6. Revisión y ajuste de los planes de mejoramiento.
Eugenio Therán
Reflexiones sobre el Estudio de Clases
Eugenio Therán Palacio.
¿Es indispensable el trabajo en equipo para que el estudio de clases tenga éxito?
Indudablemente, el trabajo en equipo es clave para desarrollar un proceso de estudio de clases, desde el mismo instante en que se instaura o conforma el equipo de estudio de clases como un insumo para mejorar los métodos pedagógicos mediados por el estudio y la crítica constructiva de sus técnicas de enseñanza, donde emergen los propósitos comunes de una mejora de las prácticas pedagógicas de los docentes que pueden estar anclados a problemáticas similares.
En el trabajo en equipo sus miembros se caracterizan por tener un interés permanente por reflexionar sobre sus prácticas pedagógicas y por la búsqueda de propuestas pedagógicas y didácticas innovadoras de clase que propendan por la generación de competencias y aprendizajes significativos en los estudiantes. En el trabajo en equipo sus miembros asumen distintos roles, pero con un objetivo común de proponer alternativas de solución a una problemática detectada en términos de necesidades pedagógicas o didácticas en la institución educativa.
¿Qué variaciones encuentran en la concepción del ciclo MEC propuesto por el MEN y la experiencia Japonesa?
En la concepción del ciclo MEC asumido por el MEN el “Estudio de Clase se desarrolla en ciclos continuos que comprenden tres fases generales: Indagación - Planeación, Ejecución – Observación y Revisión – Reflexión; una vez el equipo culmina el estudio de una clase, inicia un nuevo estudio que puede retomar la experiencia anterior, para mejorar y perfeccionar las clases, o puede generar un nuevo ciclo a partir de otro foco que resulte de interés para el equipo estudio de clase que complemente el problema o necesidad identificada”. En esta concepción las fases del MEC están claramente determinadas, pero no aparecen explícitamente las fases que siguen en el nuevo ciclo.
Los japoneses asumen el estudio de clases como “… la actividad en que se investiga el método de enseñanza eficiente, la manera de dar clases, entre otros temas. Ahí se hace estudio de clases con críticas mutuas entre los profesores con el fin de aumentar la calidad de la misma.”, proponen las fases de planeación, ejecución y reflexión, después de la etapa de reflexión continua el ajuste de la clase, donde a partir de sus observaciones y reflexiones, los profesores miembros del equipo de estudio ajustan la clase. Ajustada la clase, nuevamente se Imparte la clase revisada. Seguidamente de la segunda ejecución, continúa nuevamente la Evaluación y volver a reflexionar. La clase no sólo se analiza con respecto a lo que aprendieron y comprendieron los alumnos, sino además con relación a problemas más generales planteados por las hipótesis que orientaron el diseño de la lección. ¿Qué se aprendió, a partir de la lección y su aplicación, en materia de enseñanza y aprendizaje, en términos más generales?. La etapa que sigue es Compartir los resultados. Estos informes pueden ser publicados en formato de libro, o pueden emplearse como material de apoyo en las bibliotecas de las Instituciones Educativas. Si ocurre que un profesor “experto” ha colaborado con el equipo, el informe podría redactarse pensando en un universo de lectores más amplio y publicarse por una editorial comercial.
¿A partir de su experiencia como tutor y sin desconocer el contexto colombiano ¿Cómo orientaría la implementación de la MEC en los establecimientos educativos del país?
En el contexto Colombiano pensar en acoger el estudio de clases tal cual como se implementa en Japón no sería conveniente. Primero, hay que tener en cuenta que Japón cuenta con objetivos educacionales y directrices curriculares de carácter nacional lo cual facilita en alguna medida la validación de los resultados y la aplicabilidad de los estudios de clase, de otra parte el estudio de clases hace parte de la cultura de los docentes nipones, especialmente los de primaria, que la asumen como una de las actividades de mayor relevancia dentro de su trabajo como educadores desde el mismo momento que inician sus labores profesionales.
Teniendo como premisa que Colombia es un país en donde cada institución educativa tiene autonomía para construir su propio Proyecto Educativo Institucional de acuerdo a sus necesidades y requerimientos del entorno en el cual se encuentra inmersa se podría pensar que la puesta en escena de un estudio de clases debe partir de una Institucionalización del Estudio de Clases, en donde se incorpora la estrategia como una política institucional lo cual debe desembocar en su inclusión en el Proyecto Educativo Institucional. Posteriormente, vendría la conformación del equipo de Estudio de Clases a partir de la legalización del grupo de docentes que se encargaran de liderar el proceso de implementación del EC. Este aspecto es uno de los más importantes en la medida en que a cada miembro del equipo de trabajo se le deben garantizar los tiempos dentro de su jornada laboral de trabajo para que pueda realizar y avanzar en las actividades propias del proyecto EC. Se recomienda que en la conformación del grupo participen docentes de distintas disciplinas y por lo menos un coordinador u otro directivo docente, en aras de garantizar el trabajo interdisciplinario y la apropiación de las distintas instancias administrativas en el proceso de EC.
El paso a seguir seria la determinación del problema objeto de estudio, que puede ser un problema de aprendizaje o un problema de estrategias didácticas o un problema de carácter general, como por ejemplo hacer que el aprendizaje de las matemáticas sea atractivo y motivante para los alumnos. Se recomienda en esta etapa hacer una revisión de las pruebas censales externas e internas, esto es, pruebas TIMMS, PISA, ICFES, ECAES, SABER, Olimpiadas de carácter nacional, regional, municipal, entre otras.
El paso siguiente seria la planeación de la clase, si bien es un solo profesor quien orientará la clase, es fundamental que el proceso en general se haga de manera grupal, revisando la bibliografía existente, los materiales didácticos pertinentes, discutir sobre las estrategias y pensar el plan de una manera conjunta, no importa que quien lo desarrollara sea una sola persona. El plan inicial que elabora el equipo de trabajo se recomienda presentarlo durante una reunión de todo el cuerpo docente de la Institución Educativa con el fin de solicitar opiniones críticas, sugerencias y recomendaciones. Con base en esta retroalimentación se prepara una versión revisada del plan, el cual queda a punto para su aplicación. Este proceso inicial de planificación puede demandar hasta varios meses.
Planeada la clase, seguiría la ejecución de la clase, como se dijo anteriormente será orientada por un único docente, los demás miembros del equipo de trabajo participaran como observadores. Se fija una fecha para impartir la clase. Es posible que el día anterior el equipo permanezca hasta tarde en la escuela preparando materiales y efectuando un ensayo final, el cual se completa con una dramatización de la misma. El día en que se imparte la clase los demás profesores del grupo permanecen de pie o se sientan en el fondo de la sala al iniciarse la clase, pero cuando se solicita a los alumnos que trabajen en sus sillas, los profesores-observadores podrán pasearse por la sala observando y tomando cuidadosas notas sobre lo que los estudiantes están haciendo a medida que avanza la clase. En ocasiones la clase también es filmada para posteriores análisis y debates.
Posterior a la ejecución de la clase continúa la revisión-evaluación de la misma. Se recomienda que la primera persona en intervenir en la reflexión sea el profesor a cargo de la clase, quien resume desde su punto de vista la manera en que ella se desarrolló y cuáles fueron los principales problemas que se presentaron. Luego, otros miembros del grupo se refieren, usualmente en términos críticos, a las partes de la clase que les parecieron problemáticas. La atención se centra en la clase, no en el maestro que la impartió; después de todo es un producto colectivo y todos los miembros del grupo se sienten responsables del resultado de su planificación. En efecto, ellos se están criticando a sí mismos, lo cual es importante porque el punto de interés no es el de una evaluación personal sino el de una actividad de perfeccionamiento de la actividad docente.
Posteriormente vendría el ajuste del estudio de clases, donde es probable que se modifiquen los materiales, las actividades, las situaciones problemas planteadas, las preguntas formuladas. Por lo general los cambios están fundamentados en errores de comprensión específicos manifestados por los alumnos a medida que progresaba la clase.
El paso a seguir sería el de Impartir nuevamente la clase revisada. Se vuelve a impartir la clase a un curso distinto. A veces la orienta el mismo profesor que la orientó la primera vez, pero por lo general está a cargo de otro miembro del grupo. Se recomienda invitar a todos los profesores de la institución para que asistan.
Luego continúa nuevamente la Evaluación y volver a reflexionar. Esta vez lo común es que todos los miembros del cuerpo docente participen en una larga reunión. En ocasiones también se solicitará la asistencia de un experto externo. Al igual que antes, se le concede en primer lugar la palabra al profesor que impartió la clase, quien se refiere a lo que el grupo estaba intentando conseguir, entrega su evaluación de que tan satisfactoria fue la clase y qué partes de la misma aún requieren ser reformuladas. Luego los observadores critican la clase y sugieren modificaciones.
Después vendría la divulgación y socialización de los hallazgos. Toda esta labor se ha concentrado en una sola clase. Se espera que lo que el equipo de profesores ha aprendido tendrá inmediata aplicabilidad para otros profesores que intentan enseñar los mismos conceptos en el mismo curso. El hecho de compartir hallazgos y conclusiones frente a un problema objeto de un estudio de clases es un elemento importante en este proceso. Este intercambio puede ocurrir de diversas maneras. Una consiste en redactar un informe en el que se describe el desarrollo del trabajo colectivo.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Ciencia Tecnología y Sociedad en Unisucre
¿Qué tipo de implicaciones positivas y negativas se han originado desde la aplicación de la tecnología en el contexto del claustro de la Universidad de Sucre?
¿Cómo se concibe la construcción social del conocimiento para la región Caribe Colombiana en donde las posibilidades de innovación son limitadas?, ¿Cómo promover desde la escuela procesos de transformación para dinamizar la construcción social del conocimiento?.
¿Cuál cree que son los mayores obstáculos para desarrollar un modelo agresivo en materia de I+D+i desde la escuela hasta el ámbito profesional y su articulación con la sociedad?.
CTS quiere decir Ciencia, Tecnología y Sociedad, podemos entenderla como una corriente que trata de precisar los aspectos sociales del fenómeno científico-tecnológico, tanto en lo que respecta a sus condicionantes sociales como en lo que atañe a sus consecuencias sociales y ambientales.
CTS define un campo de trabajo bien consolidado institucionalmente en universidades, centros educativos y administradores públicos de numerosos países industrializados. Dentro de los objetivos de la CTS se pueden señalar:
• Promover la alfabetización científica, mostrando las ciencias como una actividad humana de gran importancia social.
• Estimular o consolidar en los jóvenes la vocación por el estudio de las ciencias y la tecnología, a la vez que la independencia de juicios y un sentido de la responsabilidad crítica.
• Busca favorecer el desarrollo y consolidación de actividades y prácticas democráticas en cuestiones de importancia social relacionadas con la innovación tecnológica o la intervención ambiental.
• Propiciar el compromiso respecto a la integración social de las mujeres y la minoría, así como el estimulo para un desarrollo socioeconómico respetuoso con el medio ambiente, respetuoso de las convenciones sindicales y equitativo con las generaciones futuras.
• Otro de los objetivos de la CTS es el de intentar cerrar la brecha entre la cultura humanística y la cultura científico-técnica que fractura a nuestras sociedades.
Con estas consideraciones preliminares se pueden abordar las implicaciones positivas y negativas que se han originado desde la aplicación de las tecnologías en la Universidad de Sucre de Colombia.
Entre las implicaciones positivas se pueden mencionar el creciente interés del profesorado por actualizarse y estar a tono con los avances tecnológicos, lo cual es generado por la avalancha de información que se recibe y por los nuevos retos y exigencias que nos plantea la sociedad del conocimiento y la información. La competitividad es otro aspecto positivo en la medida en que se deben ofrecer mejores productos y disponer de un portafolio de servicios que satisfaga las necesidades de los estudiantes y del mercado y nos haga mejores frente a la competencia, la sistematización de los sistemas de información y de los diferentes servicios que se ofrecen dentro y fuera de la universidad.
Así como se anotaba anteriormente la competitividad nos obliga a ofrecer un servicio que este a la par de las mejores universidades del país, como son realización de las matriculas en línea, oferta de cursos virtuales, sistematización óptima de toda la base de datos que conduzcan a bajar los costos y ser más eficientes en las actividades a desarrollar, la adopción de nuevos modelos de enseñanza acordes con los nuevos cambios de la sociedad del conocimiento que incentiven una vocación por la ciencia y la tecnología, y en la que la selección de los contenidos tenga más en cuenta la relevancia social de los temas.
Frente a la globalización de la economía se requiere formar individuos para que interactúen en diferentes contextos y se puedan movilizar libremente dentro de la jungla de la información y la comunicación. Se requiere formar individuos capaces de gestionar su propio conocimiento, capaces de interactuar dinámicamente con equipos de trabajo de una manera sincrónica y asincrónica, que sean reflexivos y críticos frente al devenir de su práctica profesional, capaces de movilizar conocimientos y habilidades, que propicien el desarrollo de competencias del orden superior. Otro aspecto positivo tiene que ver con la preocupación de parte de las directivas de la universidad por insertar currículos flexibles y a desplegar una serie de acciones que conduzcan a la consecución de convenios y alianzas estratégicas con instituciones educativas del orden nacional e internacional con miras a lograr un posicionamiento en el campo de la ciencia y la tecnología y a jalonar el desarrollo regional. Por lo menos se ha visto la intención de ofertar diplomados en e-learning y en tutoría virtual en convenio con el M.E.N., buscando capacitar al recurso docente en el uso y en el manejo de los ambientes virtuales de aprendizaje.
Entre las implicaciones negativas se tiene el creer que con la tecnología todos los problemas se van a solucionar. Desde este punto de vista se puede pensar en un enfoque reduccionista, pues no se puede, ni tampoco se debe sustraer al docente del acto educativo, pues en últimas, él es quien decide cuándo, cómo, dónde y con quién se utilizan las tecnologías. La falta de programas de cualificación permanente en ciencia y tecnología se podría mirar como un aspecto negativo y los rubros irrisorios que se destinan en esta línea en el presupuesto general de la universidad no son suficientes para tratar de resolver esta cuestión. Si bien existe una honda preocupación por estar a tono con los avances tecnológicos no se es consecuente con este pensamiento, más bien se tiene una visión poco futurista y no se promueven programas que consoliden un equipo docente con altas competencias en I+D+i.
No se cuenta con una plataforma propia, para poder ofrecer un portafolio de servicios acorde con las exigencias de este mundo tecnificado, no se cuenta con la infraestructura necesaria para poder sistematizar los procesos académicos investigativos. Las bases de datos se trabajan de una manera obsoleta, lo cual genera gastos, desgaste del personal encargado del sistema de cómputo y traumatismos en los procesos académicos.
En cuanto a la segunda pregunta sobre cuál ha sido la contribución de CTS al desarrollo de los procesos académicos, digamos que a nivel de docente se busca un perfeccionamiento permanente en la metodología de enseñanza y el uso de estrategias didácticas que sean coherentes con las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Desde todo punto de vista el docente siempre está buscando lograr aprendizajes significativos en sus estudiantes y si se tiene la posibilidad de utilizar las tecnologías como mediadores, sean estas bienvenidas, pero siempre con una intención y con una planificación previa, teniendo en cuenta para qué se va a usar y cuales son las implicaciones de su uso tanto positivos como negativos. Desde la perspectiva de los directivos se podría afirmar que el trabajo en equipo con otras universidades nos ofrece una gran oportunidad, por cuanto las posibilidades de ofertar programas de postgrados presencial, a distancia y virtual se multiplican; un ejemplo palpable lo constituye la alianza establecida entre las universidades estatales del Caribe colombiano para ofrecer el programa de maestría en educación, el cual tiene un alto ingrediente interactivo con el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Las posibilidades de los convenios con otras universidades del país y del extranjero nos abre las puertas para ofertar maestrías y doctorados virtuales, lo cual de alguna manera se convierte en una oportunidad para lograr estudios avanzados en el profesorado y la posibilidad de establecer redes con expertos e investigadores en I+D+i con universidades del país y del extranjero. Como investigador se nos ofrece un abanico de oportunidades, en primera instancia para establecer alianzas con grupos de investigación reconocidos por Colciencias, otro aspecto es la posibilidad de participar en foros de discusión académicos a nivel nacional e internacional en tópicos propios de los campos de investigación, la conformación de redes de aprendizaje a nivel universitario, al igual que utilizar este medio tecnológico como mediador para potenciar los desempeños de los estudiantes. El grupo de investigación PEMA debe abanderar el fortalecimiento del componente investigativo de la Facultad de Educación y Ciencias en la línea de la enseñanza y el aprendizaje de la matemática. Se observa que a nivel nacional no son copiosas las investigaciones en esta línea y se podría pensar en un posicionamiento a nivel regional y nacional en esta línea mediada con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
La construcción social del conocimiento implica muchos factores entre ellos podemos mencionar las participaciones públicas en las decisiones que atañe a la ciencia y la tecnología, que implica una profunda reflexión en torno a las consecuencias y los efectos del uso desmesurado de las nuevas tecnologías, así como el análisis, bajo la asesoría de expertos, de cual tecnología - ya sea blanda o dura - se podría implementar para ser competitivos y estar a la par con los avances científicos-tecnológicos.
A quién no le preocupa el desgaste de la capa de ozono del planeta, las investigaciones que se realizan sobre el genoma humano, la superpoblación del planeta y sus consecuencias nefastas de una gradual disminución de los abastecimientos en comida, la producción de alimentos transgénicos; son cuestiones que no se pueden dejar al margen en este mundo interconectado y globalizado, donde lo que ocurra en una porción del planeta puede repercutir en toda la globalidad. La gran preocupación de los científicos frente a la incesante deforestación de los bosques del planeta, la avasalladora carrera por tecnificar los campos con el consecuente desabastecimiento de productos agrícolas naturales, el calentamiento global que ya comenzamos a padecer con elevadas temperaturas muy por encima de lo normal, son aspectos que nos debe llevar a reflexionar hacia dónde vamos con el avance tecnológico. ¿Será que la especie humana tenderá a desaparecer con el transcurrir de los años? ¿Será que el ser humano será victima de sus propios inventos?.
Un ejemplo que de alguna manera evidencia la construcción social del conocimiento se podría evidenciar en la construcción del plan decenal de educación, donde parece ser se le dio amplia participación a diferentes sectores de la sociedad a fin de consolidar una carta de navegación que orientará el proceso educativo en los próximos diez años en la educación colombiana. Para que exista una verdadera construcción social del conocimiento debe existir democracia, participación - entre otros aspectos - y se deben facilitar las acciones de los diferentes actores del hecho educativo. Nuestra región azotada por la parapolítica, por altos índice de corrupción en nuestros dirigentes y por el clientelismo burocrático, es muy débil en este aspecto, parecería utópico pensar en la construcción social del conocimiento en nuestra región, pero podríamos ensayar desde nuestra universidad, por ejemplo con la puesta en escena de un plan de desarrollo del alma máter que nos enrrumbe por el océano de la diversidad y la competitividad y nos de luces para seguir avanzando en la consolidación y construcción de una identidad propia con nuestras creencias, costumbres de frente a la competitividad y los retos y desafíos que nos depara el siglo XXI y nos lleve a anclar en puerto seguro.
Desde una perspectiva social el avance en ciencia y tecnología debe realizarse sobre buenas bases educativas, donde exista un verdadero compromiso democrático que potencie la participación democrática, el consenso, la discusión y la conveniencia social. Desde esta óptica la política científico-tecnológica es un asunto público que esta permeada por factores culturales, sociales y económicos y donde se asume el dialogo como una forma de relación social. En este sentido se debería procurar y favorecer la valoración y el control públicos por parte de los ciudadanos sobre el desarrollo tecnocientífico. Esto significa proporcionar las bases educativas para una participación social formada y también crear los mecanismos institucionales que hagan posible tal participación (Martín, 2003).
Desde una visión social la actividad tecnocientifica debe verse como un proceso donde el acento debe ponerse en la búsqueda del equilibrio racional entre Ciencia, Tecnología, Sociedad y Educación superior, evitando caer en los apasionamientos por la tecnología y el caso contrario de una aversión por el uso de herramientas tecnológica, se debe promover la participación pública de los ciudadanos en las decisiones que orienten los desarrollos de Ciencia y tecnología, buscando educar, formar, enseñar, orientar, aprender, desaprender y reflexionar permanentemente sobre estas cuestiones.
Evidentemente, avanzamos hacia una convergencia digital, donde sea posible manejar la radio, televisión y el Internet en la palma de la mano. Avanzamos hacia procesos de multiformación donde tendremos que aprender a toda hora, lo cual plantea nuevos retos a la escuela. El trabajo en equipo, el manejo de una segunda lengua, el dominio mental de paradigmas emergentes, la creatividad e innovación, entre otras, serán algunas de las habilidades, competencias con las que se deberán contar para poder interactuar en esta sociedad del conocimiento.
En la actualidad en las universidades del país en términos de CTS existe un interés más por el conocimiento que por lo social, de hecho no se ha promovido una transformación social CTS, más bien se ha profundizado en el componente disciplinar sin mirar las repercusiones sociales que se generan con los procesos de I+D+i. En este sentido se han atendido más necesidades de orden local sin una mirada global y predominan los modelos paternalistas. Hace falta gestionar con empresas privadas y con organizaciones no gubernamentales internacionales la consecución de recursos que posibiliten la viabilidad de investigaciones en la dirección de CTS, que permitan la adopción de currículos flexibles y a la construcción de tejido social.
Los mayores obstáculos se pueden mirar al interior y al exterior del claustro universitario. Desde el interior, se pueden anotar el conformismo y el pensamiento limitado que se pueda tener de parte del profesorado y de los directivos, que de alguna manera tienen una visión “reducida” y no comprenden la importancia y la trascendencia de la inserción de las nuevas tecnologías en la educación en el momento actual en que vivimos. Las tensiones que se viven al interior de la universidad por la existencia de diversos grupos que se disputan la hegemonía de la administración de la universidad, la confrontación ideológica que se desprende de la anterior lo cual genera traumatismos y talanqueras en los procesos académicos y no se logra configurar una estructura que evidentemente jalone el desarrollo regional.
La poca cualificación del profesorado en el aspecto del I+D+i genera pérdidas de oportunidades de formación de alto nivel y no se pueda competir a la par con otras universidades del país y del extranjero, la falta de investigación básica y de estudios de casos propios del ámbito regional que hagan posible una educación I+D+i con contenidos endógenos y contextualizados, la falta de comprensión de la dirigencia de la envergadura de los cambios frente a la exigencia del nuevo milenio.
También se puede anotar el monopolio que existe por parte de algunas universidades del país en lo que respecta a la puesta en marcha de procesos e investigaciones en I+D+i, sin dar la oportunidad a las universidades de “provincia” de crecer en este aspecto, la concepción paternalista que se tiene, donde se ve al estado como principal proveedor de recursos, las instituciones educativas deben adecuar sus currículos para hacerle frente a la mediación instrumental en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Otro obstáculo que se presenta muy a menudo, es la falta de recursos y la falta de un plan estratégico que conduzca a la captación de recursos en procura de un desarrollo sostenible y equilibrado en la línea de CTS. En algunos casos la falta de voluntad política y la tramitología académica obstaculizan la puesta en marcha de convenios y la apertura de programas de alto nivel con otras universidades del país, ocasionalmente se exagera en las revisiones en el seno de los consejos de facultad y consejos académicos y se siente inseguridad de avanzar sobre esta línea.
También se puede mencionar la falta de políticas claras y bien definidas para entrar a ofertar cursos en entornos virtuales de aprendizaje, que posibiliten establecer convenios con universidades del país que han avanzado en esta línea y con organismos internacionales como la O.E.A, UNESCO, Naciones Unidas, entre otros.